La comunidad de Ban Mae Lan Kham, en el distrito de Samoeng, provincia de Chiang Mai, sigue gestionando de forma sostenible sus bosques y recursos naturales, transmitiendo los conocimientos tradicionales a las generaciones más jóvenes. Esto es especialmente cierto en lo que respecta al uso de las hierbas locales, que desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de la comunidad, la conservación de la biodiversidad y la preservación de los modos de vida tradicionales.
Entre las plantas medicinales que aquí se presentan se encuentran las hojas de «hierba de Siam», la cúrcuma y el «phlai» (un tipo de hierba); todas ellas se encuentran en la comunidad y se han utilizado en la vida cotidiana desde hace mucho tiempo gracias a la sabiduría de la población local.
Las hojas de la «hierba de Siam» (Chromolaena odorata) son una hierba muy utilizada para tratar heridas recientes, ya que ayudan a detener la hemorragia y a reducir la inflamación. Los habitantes del pueblo suelen machacar las hojas y aplicarlas en forma de cataplasma sobre las heridas. Además, las hojas se hierven en agua y se utilizan para preparar baños que alivian las erupciones cutáneas o el picor provocado por las picaduras de insectos; también se cree que ayudan a tratar las úlceras de estómago. Desempeña un papel importante en la atención sanitaria básica de la comunidad.
La cúrcuma es una hierba que se utiliza tanto en la alimentación como en la medicina. Posee propiedades que ayudan a reducir la hinchazón y las flatulencias, a mejorar la digestión y a reducir la inflamación. Los lugareños también la utilizan habitualmente en cataplasmas o para tratar erupciones cutáneas y ciertas infecciones. Además, la cúrcuma forma parte integral de la cocina tradicional, lo que refleja la relación entre la alimentación y la salud.
El phlai es una planta medicinal tradicional que el pueblo Pgaz K’Nyau utiliza desde hace mucho tiempo. Sus brotes jóvenes, hojas, tallos y rizomas pueden emplearse de diversas formas, por ejemplo, en la cocina, para elaborar infusiones o como remedios tradicionales para aliviar la hinchazón, expulsar gases y revitalizar el organismo. También se utiliza en compresas de hierbas para calmar los dolores corporales y los hematomas, lo que refleja el respeto por la naturaleza y el uso equilibrado de los recursos naturales.
El conocimiento sobre estas plantas medicinales no solo tiene que ver con la curación de enfermedades, sino que también refleja la relación entre las personas y el bosque, el aprendizaje de la naturaleza y la transmisión de la sabiduría de los mayores a los jóvenes dentro de la comunidad. Este conocimiento constituye una base importante para preservar tanto el patrimonio cultural como la biodiversidad para las generaciones futuras.


