Cada tres meses, equipos de observadores comunitarios del CIPDP, debidamente formados, recorren la región del Monte Elgon para documentar la biodiversidad.
Los equipos utilizan varios métodos de recopilación de datos. Algunos trabajan con cuadrículas, tomando muestras en parcelas fijas para evaluar la salud del bambú, su regeneración y los patrones de uso. Otros trabajan con transectos lineales, recorriendo rutas definidas y registrando los datos que encuentran a lo largo del camino. Los datos se recogen en teléfonos inteligentes a través de la aplicación Mapeo (de Awana Digital). Un tercer grupo instala cámaras trampa en lugares estratégicos para capturar imágenes de la fauna silvestre, rara y esquiva, que rara vez se deja ver a simple vista.
A medida que el conjunto de datos crece, se pone de manifiesto la extraordinaria biodiversidad que alberga la región del monte Elgon. El terreno accidentado, las condiciones meteorológicas impredecibles y las diversas obligaciones que ocupan el tiempo de las personas son factores que dificultan la labor; sin embargo, los observadores han mantenido una constancia y un compromiso que son fundamentales para el éxito del proyecto.
Un observador capta la imagen de un elefante a lo largo de un transecto durante un seguimiento de la biodiversidad. Crédito: CIPDP
Los datos ofrecen información sobre el estado tanto de la flora como de la fauna y ayudan a identificar las medidas necesarias para protegerlas. Su importancia va más allá del ámbito local, ya que la información generada sobre el terreno por la propia comunidad se incorpora a los marcos nacionales y mundiales de biodiversidad, lo que garantiza que los datos a nivel comunitario sirvan de base para la toma de decisiones a escalas mucho más amplias.
El próximo ciclo está previsto para septiembre de 2026. Su impacto es acumulativo, lo que refuerza los esfuerzos de conservación de la comunidad a largo plazo. La actividad se lleva a cabo en el marco del proyecto «Transformative Pathways».
Un observador de la comunidad mide el estado de salud del bambú en un cuadrante. Crédito: CIPDP


